Petra, la ciudad perdida en Jordania

En Jordania, se encuentra una verdadera maravilla. Descubierta en 1812, Petra es la ciudad perdida que debe ser conocida… ¡Sí o sí! Pasen y déjense impactar.

Un lugar que no parece terrenal

Ubicada a casi 250 kilómetros de la capital del país, Petra se erige como un lugar pensado para una película de Hollywood, más que un destino que se pueda visitar.

El lugar es majestuoso, no solo por la forma sino por la belleza. La famosa ciudad rosa, está literalmente excavada y esculpida en la piedra y así llegó a ser una de las siete maravillas del mundo.

El lugar fue creado por los nabateos, una tribu de comerciantes nómades que llegaron a esta zona en el siglo VI a.C. Desde cero, la construyeron y se convirtió en la antigua capital del reino Nabateo, ya que era un lugar estratégico por estar de paso en la ruta comercial de las caravanas. En el año 106 d.C., fue ocupada por los romanos, quienes le agregaron características y construcciones propias, como el anfiteatro. Los terremotos la fueron destruyendo y generando un abandono, hasta que fue descubierta a principios del 1800 por el explorador suizo Johann Ludwig Burckhardt.

Los beduinos, quienes fueron los únicos privilegiados de estar en este lugar, cuando quedó “perdida”, fueron reubicados por el gobierno en una localidad creada para ellos. Algunos se resisten y viven en las cuevas del recinto, ya que todo lo que necesitan está en la naturaleza. También son los guías del lugar, quienes ofrecen el transporte en camello o caballo y vendedores de té y artesanías.

Tesoro en medio del desierto

Ubicada en el desierto y escondida en acantilados rocosos, se recomienda llegar bien temprano para poder disfrutar más. Allí, la paz y la luz del alba, que a esa hora ilumina la fachada de Al Khazneh (“El Tesoro”), es el mejor regalo que se pueden dar.

Ese monumento es el más importante y conocido de esta parte del mundo. Y la verdad, que poder ser testigo con poca gente alrededor, es impagable. Caminar por el Siq -un desfiladero de paredes verticales rocosas- es impresionante. Porque cuando termina y se estrecha más el lugar, aparece El Tesoro y el comienzo de un viaje, dentro del viaje. Porque ir a Petra es eso.

Pasar por Garden Tomb, para ir al valle; visitar el Museo Nabateo; subir los 800 escalones al Monasterio; recorrer la Calle de las Columnas (construcción de los romanos); conocer las Tumbas Reales… Todo, absolutamente todo es ideal para estar horas y días, en lo posible.

Senderismo, aventura, historia, fascinación. Todo eso se resume en la llegada a Petra. Pasar por el lugar donde pasaron las antiguas civilizaciones, cuando este lugar era riqueza, para entender que la verdadera era tener este paisaje. El mismo que de noche, regala una de las postales inolvidables para la vida. El Siq en silencio de noche, iluminado cientos de velas que van desde el inicio hasta El Tesoro, es sencilamente mágico. Y otra de las explicaciones para entender porque Petra es una maravilla, digna de ser conocida.

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