Se redescubrió la octava maravilla del mundo

Hace 131 años, Nueva Zelanda era dueña de una de las atracciones más importantes e imponentes del hemisferio sur: Las Terrazas Rosas y Blancas. Las mismas se creían desaparecidas debido a que una erupción volcánica del Monte Tarawera en 1886, parecía haber terminado con ellas. Sin embargo, después de muchos años de estudio y análisis, investigadores llegaron a la conclusión de que esta maravilla de la naturaleza se encuentra intacta, pero bajo tierra.

Terrazas Rosas y Blancas. Obra de Charles Blomfield a fines del siglo XIX. (Foto: Charles Blomfield)

Resulta increíble pero es una realidad. Las Terrazas Rosas y Blancas, considerada como la octava maravilla del mundo, no sólo se encuentran bajo lodo y cenizas, sino que además están en perfectas condiciones. Pese a la mutación que sufrieron sus alrededores por la acción volcánica, este paisaje único del mundo ha logrado conservarse y resistir el transcurso del tiempo.

A lo largo del siglo XIX, y durante mucho tiempo, las terrazas fueron la atracción turística más visitada y popular del Imperio Británico. A ella llegaban cientos de embarcaciones al año repletas de turistas de toda Europa y América. Una curiosidad es que en todos estos años, nunca desde el Imperio Británico, se intentó establecer en registros oficiales su ubicación exacta. Por tal motivo, grupos científicos debieron recurrir a documentos previos encontrados un siglo y medio después para obtener información relevante.

Personas tomando un baño en las Terrazas Rosas y Blancas, a fines del siglo XIX. (Foto: Creative Commons)

Esta información fue dada a conocer luego que el año 2010, la investigadora Sascha Nolden, encontrara en unos diarios que pertenecían al geólogo Ferdinand von Hochstetter, la ubicación más precisa de las terrazas hasta la fecha; gracias a unos datos específicos acerca del levantamiento sobre el lago Rotomahana en 1859.

Esta investigación fue publicada en el diario Journal of the Royal Society of New Zealand. en donde especialistas confirmaban que después de más de 2.500 horas de investigación en los últimos 12 meses, habían identificado las ubicaciones de las terrazas. Una de las consecuencias de la erupción del volcán ocurrida el 10 de junio de 1886, fue desplazar y ocultar la terraza, pero años mas tarde, el cráter se rellenó con su agua.

Esta imagen muestra lo que investigadores consideran como los restos de las Terrazas Rosas y Blancas, ubicadas a 55 metros debajo del Lago Rotomahana. (Foto: Woods Hole Oceanographic Institute)

Seguido a ello, y con el objetivo de descubrir nuevos detalles sobre esta maravilla natural, el equipo de investigadores confirmó que, tras recibir el permiso del pueblo Iwi, comenzarían una excavación sobre el área en la que se intuye estaría enterrado este fantástico lugar.

Mirá este video para conocer más sobre las Terrazas Rosas y Blancas

Quizás te preguntes por qué las Terrazas Rosas y Blancas se consideran como la octava maravilla del mundo. Esto se debe a la peculiaridad de su paisaje, sus cascadas, y escaleras de agua casi interminables formadas gracias a grandes cantidades de bicarbonato de calcio, que fueron arrastradas por el agua caliente. Con el bicarbonato ya convertido en carbonato cálcico, emergieron las amplias capas de caliza y travertino; convirtiéndose así, en una terraza perfecta sobre el lago Rotomahana.

Por el momento la investigación se sigue desarrollando, pero el próximo paso será la exploración en el territorio, y la correspondiente excavación. El fin es poder comprobar esta hipótesis y encontrar la octava maravilla del mundo, tal como estaba hace 131 años atrás. Sin duda alguna, esperamos que este hecho suceda.

(Fotos obtenidas de bbc.com)
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